Aprender a vivir con el dolor
- Greta Williams
- 24 mar
- 4 Min. de lectura


La perdida de un ser amado
¿Cómo superamos el dolor de perder a un ser amado? ¿Cómo seguimos? ¿Qué hacemos ante la ausencia de ese ser? ¿Cómo nos anestesiamos? ¿Qué hacemos para aceptarlo? ¿de dónde sacamos esa morfina?Quiero comenzar aclarando, que cuando hablamos de "Ser amado" no necesariamente nos referimos a una persona, también una mascota es un ser amado, y muy amado por cierto.Cada persona sobrelleva el dolor de la perdida a su manera, eso está claro. Algunos prefieren estar callados y vivir la pena en silencio, otros tal vez prefieren hablar del tema todo el tiempo con quien sea, otros lo pueden aceptar como parte de la vida , y otros llorar un par de días y seguir adelante.
Aceptar el sentimiento
No soy sicóloga, ni terapeuta, ni coach de nada, pero se escuchar, alimentarme de las experiencias de los demás que me enseñan y no saben como, y una de las cosas que me han dicho siempre, es aprender a escuchar tu cuerpo, aprender a aceptar las emociones con conciencia y dejar que actúen. Muchas veces he escuchado la frase "si quieres llorar, llora" y esa frase refleja lo que todos debemos hacer ante estas emociones, aceptarlas mas no ser dominados por ellas, no dejar que se apoderen de ti, pensar que todos tenemos una fecha de vencimiento y en algún momento dejaremos de sentir, por eso es nuestro deber vivir la vida, aceptar sus virtudes y defectos, y decidir seguir adelante y ser feliz.
Tengo una amiga que perdió a su madre, se sentía en un agujero negro sin salida, estuvo cuatro meses con licencia porque no quería volver a trabajar, no tenía fuerzas, ni voluntad para ello, lloraba cada vez que debía salir a la calle porque estaba bajo un estrés tan grande, que esa era la manera que tenía su cuerpo de expresarle que por favor se quedara en casa, lloró hasta que sentía no le quedaban lagrimas por su madre que había partido, pero luego se secó los ojos y comenzó a hacer su vida, no estaba bajo la presión del trabajo y se pudo relajar haciendo sus cosas y viviendo su pena al mismo tiempo. Salió adelante, sigue trabajando como siempre, su madre se fue hace 8 años, pero siempre me dice "todavía lloro, hay momentos en que la extraño tanto, que no se como he seguido sin ella, me hace mucha falta" porque su madre no era solo eso, también era su mejor amiga, y simplemente ya no está mas. Entonces, le pregunto que como lo hace, eso, de seguir adelante, y me responde "uno no deja de sentir dolor, simplemente aprendes a vivir con él".
“Pasaste por nuestras vidas como un estrella fugaz, pero tu brillo vivirá siempre en nuestros corazones”.
Otro caso que conocí, fue la de una chica que perdió a su mascota, era un chihuahua llamado Frodo, un excelente nombre a mi parecer. Frodo había cumplido hacía un mes 12 años, estuvo al lado de su mamá humana desde los 2 meses, toda una vida perruna. Frodo era parte de la familia, cumpleaños, años nuevos, navidades, vacaciones, invitaciones a otras casas, Frodo siempre estaba ahí.
Como ya estaba viejito, enfermó, estuvo hospitalizado 2 días, y al tercer día falleció. Lo doloroso, es que esta chica (mamá de Frodo) no alcanzó a llegar para estar con él, Frodo sufrió un paro cardiorrespiratorio y se fue rápido.
Mamá de Frodo estuvo en cama 3 días, me contaba que no sentía ganas, ni tenía motivos para levantarse, no podía creer que su bebé de 4 patas ya no estaba con ella, me decía "miro su camita vacía, y no te imaginas el dolor que siento, guardo sus cositas, tomo sus capitas que le poníamos en invierno y tienen su olor aún, pienso que en estas fiestas él no estará con nosotros y no puedo dejar de llorar, no me quiero levantar". Y es ahí donde la conciencia te dice, el ser amado no necesariamente debe ser una persona, en el caso de esta chica, Frodo no era solo un perro, era su bebé, su amigo, su compañero, parte de su familia y de su vida. A veces me encuentro con ella, le pregunto cómo está y me dice que bien, ahora tiene una gatita llamada Filipa, pero a pesar de lo mucho que la ama, no deja de extrañar y llorar a su Frodo, y cómo no, si cada ser es un ser único e irremplazable.
Para concluir, creo que las emociones no se deben guardar, quizás algunas si deben moderarse, y no expresarse en cualquier lugar ni de cualquier manera, pero si siéntelas, abrázalas y posteriormente exorcízalas, llora, grita, habla, si necesitas ayuda pídela, pero no dejes que te dominen, siempre ten en cuenta que a tu ser amado, ese que ya no está contigo en este plano, porque estoy segura que de alguna manera siempre va a estar contigo, no le gustaría verte decaer, al contrario, quiere verte bien, piensa que ellos ahora son luz, están felices y quieren verte feliz a ti también, recuerda siempre la frase "mientras me recuerdes, yo jamás moriré"
"La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido".
“Quererte fue fácil, pero olvidarte será imposible”.
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